Computación con pocos recursos (versión 2026)
Cuando me preguntan sobre mi uso de computadoras suelo decir que uso "software libre desde que hago algo cercano a ganarme la vida con las computadoras". Es un decir pues aunque es una herramienta crucial en todos mis trabajos (tampoco es que haya tenido tantos) no es que sea la razón por la que me contrataron.
Desde las labores editoriales, que lamentablemente no pude influir mucho en el medio para el uso de herramientas libres, hasta la radio por internet (tampoco es que me paguen directamente por eso) pasando por los cursos impartidos. Pero desde ese entonces tener un equipo nuevo, con las características más recientes, está muy lejos de mi presupuesto y mi paga.
Mi trabajo, ocio, aprendizaje y todo lo que he hecho en computadoras lo he hecho en equipos reciclados (donadas por compañeros y familia), hasta el año 2020 cuando compré mi primera computadora nueva, y fue una computadora de tipo tarjeta con procesador ARM, que en ese entonces era una opción demasiado económica, hoy ya no lo es tanto.
Y desde entonces ha sido una lucha por hacer las cosas con el mínimo de recursos. Optando por escritorios ligeros, lo que pueda hacer desde terminal siempre es preferencia. Quizá por ello mi atención al audio más que el video.
Además de hacer más sencillo el uso de equipo forzadamente desechado por los requerimeintos absurdos de sistemas operativos modernos, la experiencia ganada con esta manera de acercarse al cómputo la considero escencial para dar opciones a otras personas. Podemos tener acceso más fácil a las herramientas, de una manera más justa con nosotros y el medio ambiente, e incluso con una parte entretenida de romper un poco y reparar otro poco, con sus respectivos sustos de "¡chin, ya lo descompuse!".
Acepto que en ocasiones me dejo llevar un poco, y pienso que yo solo me complico más las cosas y no he difundido mucho la idea. Pero la mayoría de ocasiones da satisfacción tener un mejro control de tus herramientas.
Las compuatdoras de tarjeta con caracterśticas medias (arriba de 4 GB de ram) han aumentado al doble de su precio. A pesar de que algunas presuían ser una opción para las juventudes que querían experimentar con poco dinero, ahora están a precios que uno no consideraría para experimentar nada más. Pero hay un rincón olvidado en ese mundo: las tarjetas pensadas para proyectos más modestos, con apenas 500 y algo MB de RAM, aunque con un procesador ARM de 64 bits. Sus precios no han aumentado, de hecho han disminuido pues en el mundo avariciosos de la IA estas cosas son consideradas casi basura, apenas algo arriba de microcontroladores de proyectos estudiantiles.
Pero son una computadora completa con pocos recursos, desde donde fácilmente se puede escuchar música y radios por internet (vlc, moc), escribir textos con un editor sencillo (focuswriter, emacs), tener un entorno gráfico (openbox), navegar por el internet pocoño, el smol web (links2, offpunk) y hasta mandar una emisión de audio (liquidsoap).
Y todo esto con un consumo de energía muy bajo, un precio bastante accesible (pero no hay que abusar de ello y comprar estas pequeñas computadoras como si fueran estampitas). Vale la pena intentarlo, sea con estos pequeños dispositivos o en computadoras antiguas, además de aportar a reciclar equipos que aún pueden funcionar, creamos un ambientye más saludable, enfocado aún al texto, el audio y el minimo de recursos. Donde las limitaciones son máximas, se puede inovar mucho.